10 Desafíos para responder al VIH/SIDA en Chile

Cada noviembre las organizaciones que trabajamos por la respuesta al VIH/SIDA nos enfocamos en organizar actividades que resalten nuestro trabajo, porque cada 1 de diciembre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el VIH/SIDA.

Más que una recapitulación de lo que hemos hecho, creemos importante abordar los desafíos que tenemos que enfrentar como país, y lo hacemos desde una perspectiva comunitaria, porque este 2019 ONUSIDA ha tomado como lema “Las comunidades marcan la diferencia”

Nuestros 10 desafíos para dar respuesta la VIH/SIDA en Chile son:

  1. Promover el test rápido de VIH desde las comunidades. Si bien el sistema de salud tiene amplia cobertura y el test está disponible en consultorios, hospitales, clínicas y laboratorios, creemos firmemente que entre comunidades podemos llegar más rápido, más cercanamente y con menos burocracia a las personas que necesitan el test.
  2. Fortalecer el rol de les facilitadores comunitarios. Algunas personas se sienten más a gusto conversando o resolviendo sus dudas con personas de la misma comunidad respecto de su salud sexual. Es tarea pendiente de la autoridad sanitaria para involucrar a facilitadores comunitarios en las acciones de prevención y cuidados en la red de salud.

  3. Asegurar adherencia al tratamiento para el VIH. Las personas con VIH que inician su tratamiento requieren de acompañamiento en su ingreso al medicamento, sea que necesiten asistencia nutricional, psicológica, kinesiológica, e incluso de otras personas con VIH para conversar sobre sus experiencias con el medicamento. Es fundamental promover estos tipos de acompañamiento para mejorar la adherencia y lograr que las personas alcancen la indetectabilidad prontamente. Esto mejorará su calidad de salud y calidad de vida.

  4. Abordar la importancia de la protección social en la prevención. Es importante abordar las vulnerabilidades que las personas deben enfrentar para el mejor cuidado de su salud. Con un sistema de protección social robusto y fuerte que garantice el acceso y atención de salud a todas las personas contribuiremos en la prevención de diferentes problemas de salud, entre ellos el VIH.

  5. Exigimos educación sexual integral e integradora. Parece obvio, pero hoy es más fundamental que nunca, porque la educación sexual que las personas necesitamos debe estar adaptada a la realidad sexual de la población, de las generaciones, de los intereses e identidades de cada quién, por eso la educación sexual debe ser integral para que conozcamos la amplitud de la sexualidad humana, y también integradora, que permita una sexualidad plena, incluyendo a las personas que viven con VIH.

  6. Reducir las barreras para la Prevención Combinada. A pesar de que el concepto es poco conocido, es necesario dar a conocer la oferta de herramientas de prevención que hoy están disponibles en el país, para que las personas tomen decisiones respecto de cuál o cuáles serán las herramientas que utilizarán para prevenir el VIH y exigirlas en los centros de salud en los que se atienden.

  7. Promover el condón vaginal y el lubricante. Es una política pública relativamente nueva en Chile, aunque el condón vaginal es un compromiso de Chile desde 2010, recién a fines de 2018 comenzó a distribuirse, pero con bajo conocimiento de la población, y nula promoción, más bien, se ha dirigido a poblaciones específicas cuando creemos que debe estar abierto a toda persona que desee utilizarlo.

  8. PrEP en todo Chile. No han pasado ni siquiera 6 meses desde que la píldora preventiva comenzó a distribuirse en 4 regiones del país, y han sido muy pocas las personas que lo han solicitado. Por ejemplo, en un hospital de la Región MEtropolitana hay sólo 35 personas en PrEP, y se espera que a nivel nacional sean al menos 5.000, pero en regiones donde las notificaciones son en etapa sida son altísimas, aún este medicamento no ha llegado.

  9. PEP para emergencias. Para quienes han tenido alguna práctica sexual de riesgo, sin preservativo, o se rompió, o no conocían el estado serológico de su pareja sexual, el PEP es una alternativa que permite a las personas enfrentar estas situaciones de emergencia. Lamentablemente hoy está restringido solo para personal de salud, pero también para víctimas de violencia o abuso sexual pero estas últimas no tienen conocimiento de este derecho.
  10. Espacios para la comunidad. Chile se ha comprometido desde 2016 que las comunidades sean quienes lideren al menos el 30% de los servicios de atención de VIH, y organizaciones como la nuestra pueden tomar ese desafío, pero necesitamos asegurar espacios y sostenibilidad para que la respuesta comunitaria que podemos ofrecer sea continua y genere los impactos que esperamos en la comunidad. 

Son muchos los motivos que podemos encontrar para que la respuesta al VIH tenga un importante protagonismo desde la sociedad civil, pero hay algo que es la esencia de nuestro trabajo, el espíritu de colaboración, de aporte a la sociedad y de contribución a tener un país mejor, y continuar en esta línea es lo que nos mueve día a día para alcanzar estos desafíos que nos proponemos.

Director Ejecutivo de Fundación Chile Positivo, Iancu Cordescu 

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